viernes, enero 15, 2010

Zafando tuercas

Van a ser las 4am..y no puedo conciliar el sueño. Me siento cansada, pero la cama de dos plazas no me apetece, es mucho espacio para mí. El cuarto grande y vacio, no me invita. No me abre los brazos para abrigar mi alma, si no creo más bien para ahogarme. Me odia...y le odio igual.

Por eso no la pinto, no me apiado de sus manchas, de su desorden, de su frialdad. No me nace impregnarlo de mi calor, ese que ahora uso solo para impregnar lo que yo quiero, cuando quiero y con quienes quiero.

A veces pienso que debería botar todo lo que lo contiene. Solo quedarme con el colchón y tirarlo al piso. Poner una fila de velas blancas en la pared de enfrente y cortinas para que la luz del día, no me ciegue al amanecer y me haga pensar que estoy muerta, que desperté en el mas allá con la lucecita al fondo...no, no...es la puta luz de la ventana, la luz que borra de un tirón todos los sueños que tuve durante la noche. Algunas merecen ser borradas, pero otras quisiera que no.

El sol toca la cama y ya no hay excusa para seguir en ella. Me asomo a la ventana y ver tanto concreto a ambos lados, mata mis sentidos. Hay lugares que no están hechos para mí.

Últimamente de manera inconsciente o seguro solo por sentir mucho calor, ando descalza. Aunque en el fondo de mi ser, retumben las quejas de mi madre...Ponte los zapatos!! No te ensucies los pies...No camines descalza...

A Dios gracias mis plegarias de ser grande a los 7 años y largarme, se hicieron realidad...cuando menos lo pensé, ya tenia 17 y era libre. Libre de que me digan lo que debo y no tengo que hacer. Eso es un decir, porque algunas cosas se quedan atadas a tus tobillos, para ser arrastrados por ti, hasta el fin de tus días. Todas aquellas cosas que mas detestabas de tus padres...se terminan colando en cada cosa que haces y cada cosa que dices.

Lo peor es que, cuanto más viejo te pones...más te les pareces. Por eso no quiero envejecer. Por eso me gusta ir en contra. Por eso soy una oveja negra...o la del color que les de la gana. Pero siempre diferente.

Aunque en ocasiones me siento domesticada o como me dijo alguien, "estas aprendiendo a comportarte"...

El problema es que no tengo el menor interés por aprender a comportarme, pero no puedo negar que haya sido influenciada, que mientras he fingido comportarme, he sido infeliz.

Mi esencia no se compone de una parte de la mujer que soy, mucho menos de la más cuerda. Me pregunto como obtener un balance, que sea bueno para mí y los demás. A veces creo que no he madurado aun, por seguir pensando así, por seguir sintiendo esto.

Bien, habrá que buscar un desarmador, lo que sea que me ayude a sacarme esas cadenas atadas a mis tobillos. Me pesan. No las quiero. Quiero ser libre de verdad y amar como nunca he amado. De paso también voy a zafar algunas tuercas de mi cabeza.

...

Me pregunto, si saco la cabeza por la ventana y grito como loca a esta hora, los vecinos saldrán por sus ventanas? O serán indiferentes como lo son de día ante el grito masivo de la gente que esta a su alrededor y que no es tan silencioso como parece.

Son robots..yo lo se. Gente domesticada. Gente que se comporta bien. Gente que nunca será lo que quiere, que nunca dirá lo que piensa.

Los he visto, en más de uno de mis sueños, esos que se esfuman con la luz del amanecer...esa puta luz que ya ni puedo ver libre y alegremente. Al no recordar mi sueño olvido lo que son, y me comporto como ellos sin entender bien porque...

NG




Foto: Pertenece a la brillante ilustradora Audrey Kawasaki







1 notitas para la niña:

webero dijo...

3 horas despues de colgado tu post, lo leo. No se, siempre hay gente q dice "sé tu misma", " q no t importe lo demás",, pero la pregunta creo yo, es "quien soy yo?" ( en el supuesto que uno mantenga la "escencia") ,,,

vas a alguna d las reus twitteras est fin d semana??,,,

saludos,,,